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Influencia de los padres en los atletas de alto rendimiento

Artículo proporcionado por la Psi. Ivette Garza

 

“Influencia parental sobre los jugadores de alto rendimiento”

En el proceso que lleva a un alto nivel de práctica deportiva, una serie de elementos vienen en juego (físico, psicológico o social factores, talento, etc.) Por el contrario, cuando un joven atleta dotado demora o se detiene en su desarrollo, podría ser debido a un número de elementos.

Específicamente haciendo una descripción más exhaustiva de comportamientos de los padres en el ámbito del deporte, que puede referirse a la obra de Hellstedt (1987), él definió los diferentes tipos de padres, de acuerdo a su nivel de implicación, en un continuo de "poco involucradas" a "sobre-involucrado".

Ambos extremos se consideran desfavorables para el atleta sobre todo en una edad muy joven. "Poco involucrados" se refería a una falta emocional, financiera o actitud, tales como no involucrase en la actividad de su hijo o mínimo interés en las observaciones formuladas por el entrenador, poca o ninguna asistencia para ayudar al atleta a establecer metas y resultados de rendimiento realistas.

Por otra parte los padres "demasiado involucrados" tienden a estar excesivamente involucrados en el éxito deportivo de sus hijos. A menudo tienen una necesidad que es satisfecha a través de la participación de sus hijos en algún deporte. Se caracterizan por la constante la asistencia a las sesiones de práctica de pie, junto con el entrenador, gritando, destacan la importancia de ganar, tienden a fijar metas poco realistas, y a menudo se enojan y su desaprobación cuando los niños no se desempeñan bien.

Encontrar el equilibrio adecuado es un reto para los padres. Deben mostrar suficiente interés y saber conducir, motivar y guiar al atleta, pero no debe ir tan lejos como para interferir en el trabajo del entrenador o proyectarse en su éxito del niño.

Cada relación padre / hijo tiene su propia dinámica, y la llamada actitudes de los padres "desfavorables" no son siempre perjudiciales: los atletas responden de manera diferente, dependiendo de sus necesidades. Un padre con un determinado comportamiento durante un juego puede aparecer como un estímulo para el jugador, mientras que lo haría ser negativo para alguien más. Generalizar en un tema tan delicado es bastante como todas las relaciones padres / niño es único y el fracaso de un deportista depende de una dinámica de diversos factores.

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Tips para entrenar la concentración y la atención en deportistas

Artículo proporcionado por la Psi. Ivette Garza

 

“Entrenamiento de la concentración y atención en deportistas”

La capacidad para controlar los procesos de pensamiento, para concentrarse en una tarea, es una de las claves más importante para lograr una actuación eficaz en el deporte. El control mental es por tanto un factor decisivo en la competición, ya sea esta a nivel de deportes individuales o de equipo, de base o de elite.

La concentración es uno de los aspectos esenciales para alcanzar el máximo nivel para el que cada deportista esté capacitado. El componente principal de la concentración es la capacidad de focalizar la atención sobre la tarea que se está desarrollando y no distraerse por estímulos internos o externos irrelevantes. Los estímulos externos pueden incluir el abucheo de los espectadores, ese error reciente, las conductas antideportivas por parte de los contrarios, etc. Casi todos los acontecimientos externos desencadenarán un cambio cognitivo y emocional en el deportista. Ya que esta interacción se está dando durante todo el tiempo, los entrenadores y psicólogos del deporte deben entrenar a los deportistas en hacer frente a estos eventos bajo situaciones de presión, tal y como es la competición.

En un intento de cubrir esas carencias de propuestas prácticas, se aporta esta oferta de juegos y ejercicios (justificados teóricamente) con los que los niveles de atención y concentración de los jugadores se verán mejorados.

La concentración implica focalización y no el pretender provocar una atención intensa sobre una actividad (por ejemplo: la secretaria que se concentra excesivamente en las teclas del ordenador tras algunos errores; posiblemente perderá velocidad). La concentración es una destreza aprendida, de reaccionar pasivamente o de no distraerse ante estímulos irrelevantes. La concentración también significa el estar totalmente aquí y en el ahora, en el presente (Schmid y Peper, 1991). Según lo anteriormente expresado la concentración, al ser una destreza, es susceptible de mejorarse y desarrollarse por la práctica. Será por tanto labor del entrenador enseñar a sus deportistas a disminuir la atención hacia estímulos irrelevantes y/o aumentarla hacia estímulos relevantes de cara al rendimiento. Pero, dado que resultaría imposible atender a todo, es normal que se seleccione, siendo la selección de cada persona diferente, y si regularmente suele atender a su propio cuerpo, solemos decir que es una persona ensimismada, y no está atento a la evolución de la jugada.

De esta forma se puede decir que lo ideal sería ajustar nuestro foco de atención a la situación, tal y como hará un cámara al ajustar su foco en el momento preciso y hacia el lugar adecuado (es decir, no sólo debemos utilizar las diferentes técnicas para atender adecuadamente, sino que también debemos saber usarlas en el momento adecuado, tácticamente hablando).

Sin embargo, es también cierto que para aprender una determinada técnica en este caso de atención conviene entrenarla de forma lo más regular posible, sin muchos cambios, e ir introduciendo paulatinamente los diferentes elementos para que el sujeto pueda conseguir cambiar de foco en el momento/lugar precisos. Con ello no queremos decir que lo ideal sea no tener estilo, nada más lejos de la intención, sino adecuar su estilo a cada situación, para lo que debe estar capacitado.

Y es que, según Csikzsentmihalyi (1975), los mejores niveles de ejecución se consiguen cuando los deportistas se sitúan en una zona de energía óptima caracterizada porque la atención está totalmente dirigida al proceso de ejecución y a nada más, es decir, focalizada en los factores relevantes, y alejada de los pensamientos negativos y de otras formas de distracción que deterioran la ejecución, como nos comentan Guallar y Pons (1994). Por otra parte, para conseguir esto es necesario, en primer lugar, evaluar las capacidades del deportista, para descubrir sus problemas (concretos de esa persona en dichas situaciones) y así poder entrenar sus capacidades de forma que se puedan solucionar sus problemas en un futuro

Forma de evaluación

Para poder ayudar a un deportista a entrenar su capacidad de atención, con el objetivo de mejorar su rendimiento deportivo, es necesario partir de una evaluación de su nivel atencional, es decir, se necesita saber si el deportista tiene o no una buena capacidad atencional.

Se han distinguido diferentes procedimientos o formas de evaluación, en función de la persona de la que proviene la información; así se puede distinguir:

1. Los informes verbales que realiza el propio jugador, desde su propia perspectiva.

2. Los informes que realizan otros que observan a esa persona, es decir, desde otro punto de vista, y no sólo otro punto de vista psicológico, sino incluso físico, pues poseen una perspectiva distinta.

Dado que existen diferentes colores y pueden verse diferentes gamas, cuantos más puntos de vista se tengan en un deporte, cuantos más ángulos, mejor se podrá evaluar el estado y la capacidad, y por tanto, mejor se podrá hacer referencia a los aspectos a entrenar, según los diferentes problemas encontrados.

Por último, debemos mencionar que la clasificación que acabamos de exponer atiende a la persona que realiza el informe, si bien es cierto que podríamos haber clasificado los diversos métodos de evaluación en función de qué es lo que se trata de medir; por ejemplo, la ejecución o acción del deportista observable por otra persona (hacia dónde mira, cuánto tiempo atiende, etc.) o su pensamiento, entendido como una acción no observable por los demás, y todo ello entendiendo que el cuánto puede ser espacial o temporal y que la dirección puede ser también espacial, hacia dónde, o temporal, hacia cuándo.

Este tipo de clasificación puede tener su utilidad, dado que lo que pienso puede afectar a lo que hago y viceversa, es decir que pueden ser interdependientes. De hecho, pensar es lo conveniente sólo en ocasiones, siéndolo en otras no pensar mucho (siempre y cuando se esté preparado y capacitados para hacerlo automática y correctamente).

 

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La importancia de ser disciplinado

 <p style=Poner límites es fundamental para la constitución de la personalidad de un ser humano, porque estos nos permiten adecuarnos a lo que socialmente se espera de nosotros. Por ello la falta de límites o una forma inadecuada de ponerlos puede traernos dificultades en la constitución de nuestra personalidad.

Generalmente vemos la disciplina como algo negativo, porque creemos que implica castigos, que ser disciplinado es igual a ser aburrido a no divertirse, pero permíteme mostrarte que es todo lo contrario.

La disciplina es el resultado de haber entendido y respetado los límites, ser una persona disciplinada implica que vivimos con base en límites establecidos diariamente y para cada acción.

Ser disciplinados nos lleva a ser adaptados socialmente a desarrollar una autoestima fuerte, a tener confianza en nosotros y a tener una sólida estructura emocional.

Ser un deportista de alto rendimiento es difícil y es más difícil serlo siendo apenas un niño o un adolescente, pero debemos entender   que ser disciplinado implica tomar la responsabilidad total de las consecuencias de nuestros actos.

Una meta se logra no solo en el momento de la competencia, sino a lo largo de todo el proceso de entrenamiento, con cada pequeña acción diaria y con la disciplina con la que lo hagamos.

Así pues, nuestras metas estarán   condicionadas al nivel de disciplina que pongamos en nuestras acciones.

Si no lo eres aún, este es el momento de comenzar a serlo, ¿Cómo? es sencillo debemos comenzar por:

  • Tener horarios establecidos para dormir.

Esto te ayudara a cumplir con las horas recomendadas de sueño, para generar el nivel de hormonas necesarias para tu desempeño.

  • Comer a tus horas.

Esto es para mantener tu metabolismo activo.

  • Dieta balanceada.

Debes hacerla para obtener los nutrientes que requieres de acuerdo a la exigencia de tu desempeño.

  • Ser puntual.

Es indispensable para la formación de un deportista, ya que en todo lo referente a su formación existen horarios y es fundamental respetarlos.

 

 

 

 

 

 

 

Psicóloga: Mónica Carrazco

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Deportistas al límite

Autor: Psicóloga Mónica Carrazo

Un atleta de alto rendimiento se caracteriza no tanto por su talento, sino porque es capaz de desempeñarse deportivamente a niveles muy superiores que se materializan en resultados.

Los atletas de alto rendimiento tienen una personalidad muy especial, no son como las personas comunes, pues tienes habilidades psicológicas diferentes, autoconfianza, auto motivación y autorrealización. Son capaces de encontrar motivaciones propias, que se fijan una meta y son capaces de alcanzarla.

Los deportistas de alto rendimiento, en especial los nadadores de largas distancias, deben tener un control extraordinario de su cuerpo y de su mente, a diferencia de otros atletas estos son entrenados en un trabajo de resistencia y de igual manera lo hacen en cuestión emocional.

Es necesario que se les entrene en el aspecto psicológico ya que este les dará herramientas de control, que los ayudara a relajarse de tal manera que podrán contralar sus funciones vitales, a mantener la atención y a regulares el gasto de energía.

La natación de larga distancia es un deporte que combina la necesidad de resistencia física con la psicológica y que supone un perfil de habilidades psicológicas que ayudan a establecer los objetivos del entrenamiento, los cuales posteriormente deben ajustarse al caso particular del sujeto con el que se trabaja.

El acompañamiento de un psicólogo a la par de un entrenador capaz, nos da una gran posibilidad de obtener resultados satisfactorios, el entrenador ofrece sus conocimientos, técnicas y tácticas para lograr la perfección en la acción, pero no debemos olvidar que, las acciones son el resultado de procesos psicológicos en los que influye toda la parte emocional del deportista.

Yo en lo personal opino que al hacer un trabajo interdisciplinario y al triangular los aprendizajes entre, psicólogo, entrenador y deportista, le daríamos un entrenamiento a su cuerpo y a su mente lo que derivará en la conquista de los objetivos planteados.

No existe una receta de cocina que se pueda dar para ayudar a un deportista en su desempeño, porque cada ser humano es distinto y requiere manejos especiales, lo que si te puedo decir es que entre más clara mantenga la mente y pueda lidiar y comprender sus emociones logrará abrir puertas que antes veía cerradas o inalcanzables.

El psicólogo te da la oportunidad de conocerte a ti mismo emocionalmente, de entender tus procesos mentales, de saber cuál es tu mejor opción de aprendizaje y a cambiar tus pensamientos limitantes, con el fin de logres tu máximo nivel de competencia.

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El entrenamiento mental

Autor: Psicóloga Mónica Carrazco.

La mente humana es un poderosa herramienta que dirige todas nuestras acciones, pero depende primordialmente de nuestros pensamientos, que se gestan por medio de los estímulos que nos rodean generando emociones que nos hacen actuar.

De aquí la importancia de los pensamientos positivos, para darle dirección a la estructura mental. No es fácil dirigir la mente, tampoco es sencillo obligarla a hacer lo que nosotros queremos, pero se puede, y lo lograremos por medio un “entrenamiento mental”.

Un entrenamiento físico, debe tener un proceso en el cual desarrollas habilidades y los músculos para lograr metas, es lo mismo con la mente.

A lo largo de nuestra vida hemos desarrollado habilidades, destrezas diversas formas de pensar y de sentir pero a la par de esto también generamos miedos y vicios del pensamiento los cuales nos limitan de manera interna y estas limitaciones nos ponen una barrera imposible de pasar, hasta que logremos de alguna manera reeducar la mente.

La mente y los pensamientos son el principal logro de la evolución humana, pero paradójicamente esa cualidad puede ser tu mejor aliada o convertirse en tu peor enemiga y limitar significativamente tus posibilidades.

Por eso es importante que para entrenar tu mente sigas los siguientes pasos:

  • Reconocer e identificar tus emociones.
  • Cambiar tus pensamientos.
  • Visualizar tus objetivos.
  • Mantener la atención focalizada.

Con estos pasos lograremos formar un mente fortalecida en el autocontrol, tomaremos conciencia de nuestros pensamientos y podremos cambiarlos, en la medida que logres cambiar los pensamientos viejos por pensamientos positivos y favorecedores para tu persona obtendrás un estado de anímico que te permitirá visualizar de manera clara tus objetivos y podrás verte alcanzando tus metas.

No es fácil encontrar nuestros malos pensamientos, que son los que nos sabotean y sin importar que tan duro entrenemos, no llegamos a concretar lo que queremos. Pero esa es la principal tarea, identificarlos y arrancarlos de raíz para poder sembrar nuevos pensamientos, que sean positivos y de grandeza que nos permitan vernos como ganadores y triunfadores, que en mi opinión todos los deportistas de alto rendimiento lo son ya que no todos los seres humanos tenemos la decisión de llevar al límite nuestro cuerpo y nuestra mente.

Para tener un mejor control de nuestra mente y poder entrenarla, podemos hacer algunos ejercicios de relajación por medio de: la respiración, del conocimiento de tus sensaciones, de identificar lo que sientes al recibir diferentes estímulos.
También resulta eficaz intentar la autosugestión, ya que todos podemos lograr cosas impresionantes con solo pensarlas.

Y recuerda que:
En el cumplimiento de un objetivo, el 90% son los pensamientos y el 10% restante son las acciones.


Bibliografía.
Pensar bien, estar bien. Walter Riso. Editorial: Océano.
Terapia racional emotiva. Albert Ellis. Eliot Abrahms. Editorial: Pax México

 

 

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Entrenamiento de la concentración

Cuando un deportista quiere entrenar la concentración el mejor contexto para ello son las situaciones propias de su deporte. Cuando los deportistas no han entrenado psicológicamente, cuando no conocen técnicas para el control atencional, es conveniente que primero aprendan algunas de ellas para que luego sean capaces de utilizarlas en la situación concreta que queremos entrenar.

TÉCNICAS PARA ENTRENAR LA CONCENTRACIÓN:

ASPECTOS GENERALES

Programa que se debe trabajar con el deportista para que centre su atención en la destreza técnica de su actividad deportiva y en el caso de perder la concentración o distraerse, sea capaz de recobrarla.

Concentración en la ejecución: El deportista tiene que estar en una situación relajante y cómoda, así tiene que concentrarse en un único pensamiento u objeto.

AMENAZAS EXTERNAS

Uno de los factores externos que pueden afectar en mayor medida a la concentración de un deportista es la presión de elementos situacionales.

El ensayo de competiciones simuladas: Intentar familiarizarse con situaciones o estímulos que en la competición real podrían afectarle a su concentración.

Práctica mental: En esta técnica es imprescindible que el deportista posea una buena capacidad para imaginar diversas situaciones de su práctica deportiva.

AMENAZAS INTERNAS

Cuando la concentración se ve afectada por la acción de factores internos, el entrenamiento debe estar dirigido a eliminar aquellos pensamientos, ideas o sentimientos que en momentos determinados pueden conducir al fracaso en una competición.

El uso de señales atencionales: Consiste en el uso de palabras sensaciones o ideas que resulten apropiadas para mantener un buen nivel de activación y permitir mantener una buena concentración.

La conversión de los errores en posibles futuros aciertos: Consiste en ensayar mentalmente la ejecución correcta de su acción, después del error.


Con la importancia que tienen dentro del desempeño y el desarrollo de nuestras actividades , la concentración y la atención ,puede sugerir lo siguiente:

Consejos para la concentración del deportista.

Autoconfianza: es importante que el deportista maneje un concepto de si mismo , que comprenda el razonamiento de sus capacidades ,que se crea capaz de lograr todo lo propuesto.

Mente clara: situarse en el aquí y en el ahora que puede abstraerse del mundo circundante para existir solo él y su meta.
Control de emociones: que logre hacer contacto con sus emociones y sentimientos, ya que cualquier estimulo nos genera un sentimiento deberá aprender a recocer cuales de estas emociones son propias y cual han sido depositadas en el, porque así sabrá lidiar con ellas. Y darse cuenta de sus fortalezas y sus debilidades y usar las ultimas a su favor.
Establecimiento de rutinas: las rutinas preparatorias deben tener en cuenta sus preferencias individuales en cuanto a las características y duración de las mismas, generando su propio estilo de aprendizaje de las rutinas que le resulten más óptimas para su preparación. 
Focalización de objetivos: el deportista debe tener muy claro a donde va, que quiere lograr y no perder de vista su punto final. Concentrarse en la tarea inmediata y evitar pensamientos posteriores.
Atención permanente: Mantener la concentración será lo primordial durante la práctica del deporte, ya que una mínima distracción puede marcar la diferencia entre dos contendientes.

La preparación psicológica dentro del deporte requiere de una preparación al igual que la parte física y la técnica. De aquí deducimos que no solo durante la competencia oficial es necesaria la concentración, sino también durante todo el entrenamiento.

Autor: Psi. Mónica Carrazco

Foto: TYR Sport

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La concentración y el deportista de alto rendimiento

Cada ser humano es poseedor de una capacidad de desarrollar un sin número de habilidades distintas y entre ellas está el deporte. Las personas que han decidido hacer de un deporte su estilo de vida, su motivación y su razón de ser, explotan esta capacidad al máximo.

El enamorarse de un deporte no es suficiente para lograr lo que uno se propone, toda vez que decidimos comprometernos con un deporte, debemos darlo todo. Esto significa entregar en todo momento la mente, el corazón y el espíritu, que finalmente estas son los componentes que le dan su totalidad al ser humano. Cuando hablamos de corazón me refiero a amar en realidad lo que se hace, de espíritu a todo lo que te motiva lo que te da la fuerza interior, y no menos importante la mente que tiene la nobleza de hacer realidad lo que nos propongamos.

Esta vez quisiera basarme en un componente sumamente importe de la mente que para mí es lo que logra la diferencia entre lograr lo que quieres y no hacerlo, la concentración.

Concentración

Es la habilidad para dirigir y mantener la atención hacia el aspecto requerido de la tarea que se esté realizando. Estar concentrado es atender únicamente a aquellos aspectos relevantes de la actividad deportiva que se realice y no prestar atención a otros estímulos que no son importantes.

Muchos deportistas desarrollan sus propias técnicas para permanecer concentrados. Muchos de estos rituales y técnicas las han adquirido a lo largo de su práctica y en general les son útiles para mantenerse dentro de su punto de acción y centrarse en la ejecución que están realizando o realizarán.

Las demandas en concentración varían mucho de unos deportes a otros; la capacidad de concentración está determinada por las diferencias individuales.

Factores distractores

Tres grandes grupos de factores:

Externos

Hacen referencia a todo aquello que sucede alrededor del deportista.

Internos

Hacen referencia a los pensamientos y sentimientos del deportista que en un momento determinado pueden distraerle de lo que esté haciendo.

Dificultades para atender

Es la incapacidad atencional.

Autor: Psi. Mónica Carrazco

Foto: TYR Sport

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Motivación de padres e hijos

Los padres podemos colaborar con la motivación de nuestros hijos de la siguiente manera:

  • Interésate por lo que le gusta tus hijos.
  • Mantén expectativas adecuadas, en cuanto a las necesidades y habilidades de los hijos.
  • Muéstrale como se fijan metas.
  • Reconoce sus logros.
  • Logra que sienta que lo que hace es importante.
  • Pero sobre todo, ACTÚA, PIENSA Y VIVE como una persona motivada.

Se llama motivación a los estímulos que orientan a las persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación.

Este término está relacionado con el de voluntad y el del interés.

Las distintas escuelas de psicología tienen diversas teorías sobre cómo se origina la motivación y su efecto en la conducta observable.

La motivación, en pocas palabras, es la Voluntad para hacer un esfuerzo, por alcanzar las metas, condicionado por la capacidad del esfuerzo para satisfacer alguna necesidad personal.

Si bien es cierto que no existe aún una escuela para padres que nos muestre lo que debemos y lo que no debemos hacer con nuestros hijos, también es cierto que la vida y nuestras propias experiencias nos llevan por un camino en el que se nos va mostrando cómo debemos comportarnos y a tomar decisiones, y cada decisión tomada le va dando rumbo y sentido a nuestra vida.

Los que tenemos la dicha de ser padres, conocemos el miedo que nos invade al traer una nueva vida al mundo, sentir que comienzas a ser dueño de ti y ahora tienes que guiar a un ser que seguramente querrá ser como tú, el a lo largo de toda tu vida será tu motivación, le darás lo mejor, le mostraras lo mejor y sin duda lo alentaras a ser el mejor ser humano.

No hay nadie que te de una receta para ser buen padre, pero si hay quien te oriente un poco, que te diga cómo puedes ir construyendo un camino seguro para tus hijos.

La motivación surge de dos fuentes:

Fuentes intrínsecas Fuentes extrínsecas

De manera sencilla se ha definido  como la conducta que se lleva a cabo de manera frecuente y sin ningún tipo de contingencia externa. El propio incentivo es la realización de la conducta en sí misma, los motivos que conducen a la activación de este patrón conductual son inherentes a nuestra persona. 

Son aquellas actividades en las cuales los motivos que impulsan la acción son ajenos a la misma, es decir, están determinados por las contingencias externas. Esto se refiere a incentivos o reforzadores negativos o positivos externos al propio sujeto y actividad.

La motivación intrínseca es la más importante para el ser humano ya que es la que finalmente mueve la voluntad del sujeto.

Es importante el entorno, los padres y todos los elementos que le generen una motivación extrínseca, pero será lo interno, lo que haya integrado como suyo, lo que haya hecho parte de él, lo que le permita lograr el éxito.

Referencias:

Terapia racional emotiva. Albert Ellis ,Eliot Abrahms. Editorial;Pax Mexico. Pag.210-213.
http://psicologiamotivacional.com/la-motivacion-intrinseca-y-la-motivacion-extrinseca/

 

Psicóloga: Mónica Carrazco

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El entorno humano del deportista

El deportista es sin duda la persona que "da la cara", pues con sus acciones y éxitos logra engrandecer su equipo y hasta naciones. Pero cada individuo que elige ser distinto al resto y dedicar su esfuerzo al deporte y transformarlo en un estilo de vida, tiene o debe tener un entorno humano que lo prevea de toda la fuerza anímica necesaria para lograr tales proezas.

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